Desde tiempos inmemoriales la tradición decía que las novias se velasen el día de su boda, el protocolo exigía que el velo cubriese totalmente la cara pero actualmente esta práctica sólo se mantiene en bodas muy formales.

Novia con velo

Velo viene de la palabra velar o proteger a la mujer e indicaba la pureza o la virginidad de la novia.

El velo es un complemento nupcial que en la actualidad puede usarse o no según preferencias, es de color blanco y tiene que ser del mismo largo o un poquito más que el vestido, no kilométrico.

Novia preparándose

Los tejidos más comunes para su confección son encaje, organza y tul entre otros, pero siempre en telas ligeras, transparentes y de buena calidad.

Velo colgado

El velo de novia está reservado para bodas religiosas, al ser un complemento de marcado carácter religioso si se usa en bodas civiles debe usarse corto o de largo mediano tan sólo.

El protocolo más estricto dice que la novia debe salir con el velo puesto de casa y no quitárselo hasta llegar al hotel aunque esto queda un poco excesivo y obsoleto hoy en día.

Si tu ilusión es casarte con mantilla en vez de con el tradicional velo has de saber que sólo está permitida durante la ceremonia religiosa, no es adecuado llevarla en la posterior celebración.

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Espero os haya resultado útil.

¡Hasta el próximo post!

Raquel Marugán